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Es tan sencillo, que es fácil de no hacer

Aceptación.


El primer paso en el camino hacia la vida en consciencia es la aceptación.


Hace unos años, lo primero que venía a mi mente cuando leía algo así era ¿pero cómo quieren que esté de acuerdo con esta situación y me rinda así nada más?


En ese momento estaba en uno de los puntos más bajos de mi vida. Era ese momento en que solamente quería estar dormida, así, con los ojos cerrados, desconectada del mundo entero y de todos. Lo único que me hacía levantarme, afortunadamente, eran mis hijos. Entonces lo que hacía era poner una alarma para despertarme, vestirlos, jugar un ratito con ellos mientras les daba de desayunar y llevarlos al kinder. Al regresara a mi casa, ponía otra alarma para volverme a acostar y levantarme justo a tiempo para ir a recogerlos.


Todo esto sucedía con culpa, con juicio hacia mi misma, con una sensación de una lucha perdida contra algo ENOOOORME que sentía que era mucho más grande y fuerte que yo.


Y todo ese ruido en mi mente, no me permitía conectar con que la aceptación NO ES LO MISMO que conformarme, permitir algo, estar de acuerdo, quedarme en el mismo lugar o dejar de actuar.


La aceptación simplemente es abrirme con amor a reconocer lo que es y está hoy sin luchar, ni resistirlo o negarlo.


La aceptación es abrirme a la experiencia, situación, persona, pensamiento, emoción o circunstancia presente.


La aceptación me libera y es el principio del cambio al que me está llamando la vida a través de eso con lo que mi mente quiere seguir luchando.


Al abrirle espacio a la aceptación, dejamos de resistir para poder comenzar a caminar en la dirección que nuestro corazón anhela.


Cuando dejé de resistir esta depresión, cuando dejé de sentir que se trataba que de un lado estaba ella y del otro lado yo y era un juego de a ver quien gana y me abrí a experimentarla, a sentirla y a escucharla, es cuando pude dar un primer paso de regreso a mi.


¿Qué fue lo que cambió?


La conversación en mi mente.


Ese primer paso fue sencillo (que no es lo mismo que fácil) y hasta donde me daba en ese momento.


Recuerdo que fue con miedo de pensar que podía estarme “dejando” y caer en un punto mucho más profundo en el diagnóstico.


Sin embargo por otro lado, ese cambio en la conversación en mi mente de dejar de juzgarme por querer desconectarme hizo TODA la diferencia. El decir, si hoy toca dormir, hoy toca dormir, me lo permito y a cambio en vez de solo levantarme, será levantarme y bañarme.


Eran pasitos pequeñitos los que podía ir avanzando. Sin embargo, ya estaba en la dirección que me acercaba a mi bienestar. Este fue un punto de partida que hizo que el circulo virtuoso se activara. Definitivamente no fue en linea recta perfecta, había altas y bajas pero como te digo, ya estaba avanzando en otra dirección.


¿Sabes lo que se siente dejar de resistir cuando eso ya es y está y no se va a ir a ningún lado mientras sigamos luchando desde la separación?


¡Es delicioso y liberador!


Aunque no me encantaba lo que en ese momento veía, dejé de luchar y verlo desde la separación, como un enemigo.


Suena paradójico, sin embargo, esa sensación de permitirme, de dejar de juzgarme me sacaron de este círculo vicioso de tanto juicio, del estrés de la lucha, donde más adelante aprendí que ese estrés genera químicos en nuestro cuerpo como el cortisol que vuelve a ese círculo vicioso un espiral con más fuerza hacia el lugar donde no quería ir.


En cambio esos pequeños pasos de inicio, como comenzar a arreglarme, aunque fuera el único por varios días. Generaban en mi esta sensación de logro, de haber cumplido algo, que también después aprendí que eso genera otros químicos pero de los que si me servían y animaban a ir paso a paso. Aquí, como ya te he compartido anteriormente, era cuando hacía Tapping para que me dieran ganas de hacer Tapping, reforzando la generación de estos químicos dentro de mi.


Si estás pasando por un momento en tu vida donde hay una experiencia, situación, persona, pensamiento, emoción o circunstancia que sientes que te está costando trabajo aceptar, te invito a intentar cambiar la conversación en tu mente de juicio para conectar con la apertura a la aceptación y que experimentes lo que se siente, dejar de luchar contra algo y resistirlo. Dejar de sentir que es un enemigo.


El presente ya está aquí y tenemos dos opciones, dar el siguiente paso luchando, en negación y resistiendo, o fluir, desde el amor (con químicos dentro de nuestro cuerpo que suman) para poder tomar las oportunidades que la vida misma nos acercará para ir en dirección de nuestro bienestar.


Se que se dice mucho más fácil de lo que parece ser hacerlo y a veces hasta se siente que es imposible, pero te invito a abrirte a la aceptación comenzando con cosas que te parezcan triviales o pequeñitas.

Experimentando la aceptación en pequeñas dosis para que puedas sentir esa sensación de rendirte en el sentido de dejar de luchar con mucha resistencia, juicio y desde la separación.


Te puedes llegar a sorprender como a nuestra mente no le cabe que algo pueda ser tan sencillo que lo vuelve fácil de no hacer. Sin embargo, la mente está al servicio de ti, no al revés. Tú tienes la última palabra.


¿Hay algo hoy en tu vida que puedas dejar de resistir y abrirte a la posibilidad de aceptar que es y está en el presente? ⁣


Vamos juntos en este camino, estaré feliz de leerte.

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